lunes, 2 de septiembre de 2013

Dexter: JEFF LINDSAY vs JAMES MANOS JR

Mauro Barea

El asesino seductor de las audiencias, el que todo mundo quiere como un modelo de antihéroe, tiene dos contrapartes marcadas: la de su limitado creador literario y el productor ambicioso que lo lanzó a la fama mundial en la renombrada serie de televisión de Showtime.


Michael C. Hall (Dexter Morgan), Jeff Lyndsay y Jennifer Carpenter (Debra Morgan)

Indudablemente, nos encontramos ante uno de esos casos raros donde lo que se presenta en un serial de televisión es rebasado por una limitada e indolente narración de Lindsay. En mi caso, vi primero la serie hace tiempo, y hasta ahora pude conseguir el libro, "El oscuro pasajero", más por curiosidad literaria que por otra cosa. Mi curiosidad literaria no fue satisfecha y por eso di una calificación de 2 estrellas de 5. El grandísimo mérito de Lindsay, y eso es innegable, es la creación de uno de los personajes más interesantes, intensos y a la vez tan queridos como Dexter. Por lo demás es un libro ordinario de regular calidad, no hay suficiente profundidad en Dexter y mucho menos en los personajes secundarios, que sin embargo en la serie tienen una participación decisiva y apabullante, y con situaciones mucho más complejas. Lo único sorpresivo y que tampoco me gustó fue su final tan conveniente al estilo Deus ex machina y corto, lo que nos demuestra las debilidades literarias del señor Lindsay. Por otra parte, en este duelo, que se lo lleva completamente Manos Jr, revolucionó una novela en un guión a la centésima potencia, y por eso el serial de Showtime es tan aclamado a nivel mundial y también cosa aparte su increíble intérprete: Michael C. Hall. Lo que me gustaría leer en vez de la novelas, son los guiones tan pulidos y provechosos, exprimiendo a más no poder el producto original.

viernes, 30 de agosto de 2013

Dime qué OS usas y te diré quién eres



Mauro Barea

La competencia entre Android, IOS, Windows y Blackberry tiene un claro favorito en números, pero, ¿es realmente el mejor? ¿Nos toman en cuenta a nosotros sus usuarios?

¿Quién no usa hoy en día una tableta para realizar una consulta en internet, checar el Facebook, o carga en el bolsillo con un smartphone con GPS? Hoy por hoy las cifras y los gráficos nos ofrecen una manera rápida y sencilla de ubicar a los principales productores de software a nivel mundial, y tenemos un ganador que ocupa de manera a veces holgada —dependiendo la forma de medición— el primer lugar en preferencias de los usuarios, ya sea por consumo de datos o el dispositivo que se usa. Sin darnos cuenta, nos hallamos en medio de una batalla tecnológica, y el que se descuide, quedará como usuario obsoleto.

El as bajo la manga del señor Google
La empresa Google sin duda fue concebida como una entidad visionaria: desde la compra de Android Inc. en 2005 y el lanzamiento del sistema operativo en 2007 no hizo más que aumentar su popularidad —e influir por meses en la bolsa de valores por las especulaciones del mercado de la tecnología— y a la fecha ocupa el primer puesto a nivel mundial. ¿Cuáles son las razones? basado en tecnología Linux, con base en licencias de libre uso, el pequeño robot prometió desde el principio una premisa simple pero demoledora a largo plazo para sus competidores: el OS se podría utilizar en equipos smartphones de gamas bajas y precios accesibles, hasta sofisticados móviles, actualizable, con aplicaciones gratuitas y una interfaz a prueba de dummies o personas incluso ajenas a la tecnología. Esto llamó la atención de los grandes desarrolladores de electrónica: PacketVideo, ARM Holdings, Atheros Communications, Asustek, Garmin, Softbank, Sony Ericsson, Toshiba, Vodafone y ZTE, quienes a partir de 2008 se pusieron a la orden de Android en sus equipos móviles. ¿Resultado? En la actualidad existen aproximadamente 1.000.000 de aplicaciones para Android —2/3 son gratuitas y se pueden descargar en la tienda Google Play— y se estima que 1.500.000 teléfonos móviles se activan diariamente, y se pronostica que durante el presente año se llegue a los 1.000 millones de smartphones Android en el mundo. Solo pensar en tales cantidades marea, pero es la realidad frente a los gigantes Apple, Windows y Blackberry, que cada vez tienen que hacer más espacio en la gráfica para cederla al androide.

¿Inconvenientes? Poca duración de batería por uso de interfaces con Java y Flash, en el caso de México, las actualizaciones del OS dependen de las liberaciones de licencias con las respectivas empresas telefónicas en las que se tenga contratado. Como ejemplo, Telcel no ofrece mayores actualizaciones de dispositivos que cuenten con versiones 2, hacia el 4 o Ice cream sándwich, provocando lentitud y malfuncionamiento.

El legado de Jobs, ¿Insuficiente?
Sí, sí, claro que lo recordamos: gente en tropel, comprando a diestra y siniestra, a veces sin ser conscientes de eso, en las tiendas de telefonía alrededor del mundo, cada vez que sale una novedad de la empresa de la manzana mordida. Recuerdo como experiencia personal la primera vez que llegó el iPhone a Telcel en 2008: cantidades seleccionadas para usuarios solo de plan tarifario, que, con billetes y tarjetas de crédito agitando por los aires, exigían el smartphone, unos coléricos, otros inclusive llorando, dejándose llevar por la fiebre y la vorágine de saberse poseedor de la mejor tecnología del momento, innovadora en su momento frente a cualquier otro celular existente en México. Aquí, las desventajas para el iOS, sistema que utilizó con base Unix desde el primer iPhone, son varias: empieza por tener «cautivos» a sus usuarios, autorizando solamente instalar en sus dispositivos aplicaciones originales y que se encuentren en su tienda App Store, causando ciertas molestias por la aparente falta de oportunidad para instalar aplicaciones de terceros. Sin embargo, cada día salen nuevas opciones de «jailbreak», para dejarlo libre, con consecuencias para la garantía, que, debo decir, es una de las mejores respecto a los demás móviles; si la falla es de hardware, el equipo se cambia automáticamente por uno llamado «seed stock» un teléfono de cambio otorgado directamente por Apple, sin tener que enviar el equipo a reparación con días de plazo como ocurre normalmente con las demás marcas.

Windows dice «aquí estoy»
Cuando parecía que la batalla tendría que decidirse entre los dos gigantes corporativos anteriores, Microsoft decidió entrar al ruedo, llevando su sistema —como hizo Apple— Windows, a los dispositivos móviles. Nokia, quien tuvo una fuerte recesión por la aparición de los susodichos OS, decidió aliarse a la empresa informática y lo que empezó por Windows Mobile terminó con Windows 7 y finalmente el 8 que se lanzó como una competencia directa a los otros sistemas que lo aventajaban.  El 11 de febrero de 2011, en ​​un evento de prensa en Londres, el CEO de Microsoft, Steve Ballmer, y Stephen Elop, CEO de Nokia anunciaron una alianza entre sus empresas en las que Windows Phone se convertiría en el principal sistema operativo para smartphones de Nokia, señalando puntualmente que «esto ya era una carrera de tres caballos», aludiendo a Android y iOS.

Como usuario, ¿dónde me encuentro?
Esa es la pregunta del millón. Entre esta batalla que nos incluye a nosotros como consumidores y muchos adictos a la tecnología, al entrar a la tienda de celulares, a la sección de artículos electrónicos e informática, sometemos a nuestro experto interior a ciertas evaluaciones entre lo que más nos conviene, y por otro lado, lo que la moda dicta. Esto segundo a menudo decide nuestra compra, por lo que aquí les dejo lo que deberían preguntarse al momento de mirar el escaparate con las diferentes opciones, ya que si tenemos a los vendedores rondando, nos bajarán el cielo y las estrellas con el OS que abandere su marca.
·        ¿Qué es lo que voy a hacer con el dispositivo? (móvil, tableta)
·        ¿Qué tan adaptable será para lo que lo usaré?
·        ¿Con qué sistema estoy más familiarizado? (esto es útil cuando ya tienes cierto dominio o nociones del uso de algún OS y ayudará en el manejo.)
·        Si ya sé para qué lo voy a usar, entonces revisar las especificaciones con alguna aplicación en especial.


En resumen, al caminar por la calle, en ocasiones ya no es la ropa lo que nos cataloga: es el dispositivo móvil y OS que usamos: «eres Apple, Androide o Microsoft», y mientras la tecnología nos gobierne desde el mismo momento en que suena el despertador del celular, será cada vez más importante el uso que le demos a la tecnología que está a nuestro alcance. Al final de cuentas, tú decides, pero lo importante es: ¿por qué lo decidiste?